Cafés especiales Foronda: cafés de origen

Denomínanos café de origen a todo aquel que presenta unas características únicas al proceder de lugares singulares. Estos últimos suelen responder a zonas del mundo célebres por su tradición cafetera y por la calidad del producto que se cultiva en sus fincas. El café de origen goza de gran prestigio y de una demanda creciente en nuestro país.

Un sabor y aroma ligados a la tierra

El café de origen no ha sido mezclado con ningún otro y alcanza el mayor nivel de calidad que se le puede exigir a este cultivo. Aquel que, por su procedencia, posee grandes cualidades, por ejemplo, un sabor o aroma exclusivos, inconfundibles, normalmente ligados a los matices del lugar.

Los Cafés especiales de cafés Foronda son cafés de origen, ricos en matices. Nos referimos a nuestro Kongo Kivu, Perú Mandor y Colombia Bretaña.

Todos estos cafés singulares han sido tostados por separado, para no restar ni un ápice de la personalidad de cada uno de ellos, dando lugar a un café de carácter. Es decir, un café cultivado en el periodo del año exacto, en los mejores suelos, por encima de 700 metros; recogidos en el momento correcto y cuidadosamente trabajados justo después de la cosecha.

¿Qué notarás al degustar tu taza? Un café de agradable aroma y, en el paladar, un prolongado gusto a flores, cítricos, frutos del bosque, avellanas, o incluso, a caramelo y canela; te evitará a repetir.

Pasión por el grano, pasión por la tierra

Hoy en día, un café de origen está asociado, además, a prácticas de producción especialmente cuidadosas, no solo con el producto, sino con el entorno, y a un proceso de trazabilidad exhaustivo, que garantiza la calidad del café.

En otras palabras, un café de origen es un café excepcional. Un café que gracias al férreo control en el proceso de cultivo, de producción y de distribución, permite al consumidor y consumidora conocer todos los detalles acerca del mismo, desde la finca de la cual procede al método de procesado.

De hecho, todos los Cafés especiales de Cafés Foronda se diferencian no solo por las características de su origen, sino por el modo de preparación o por la sostenibilidad en su producción, sometidos al escrutinio de quienes más saben de café.

En otras palabras, los Cafés especiales de Cafés Foronda son producto del que conocemos exactamente su procedencia, forma de producción y que no ha sido mezclado con ningún otro tipo de café. Y esa exclusividad se nota en el paladar.

4 Pasos. Determinando la calidad de nuestros cafés

En Cafés Foronda sabemos que la calidad del café es primordial para que la bebida de café sea de excelente calidad para nuestros consumidores. Empleamos 4 pasos para determinar la calidad de nuestros cafés, las cuales son estándares de calidad diseñados por la Asociación de Cafés de Especialidad (SCA) y Coffee Quality Institute (CQI).

Estos estándares se utilizan en la cadena de valor para clasificar el café en el mercado. El café es sometido a un análisis visual (físico) y de taza (sensorial) exhaustivo. Son los catadores profesionales, llamados Q Graders, quienes utilizan procedimientos y un lenguaje común para clasificar el café.

En Cafés Foronda contamos con dos Q Graders, llevando a cabo un riguroso control para asegurar que cada lote esté en perfectas condiciones y mantenga las propiedades organolépticas en su estado óptimo.

Comenzamos a clasificar:  

1. Físico: Color – Olor – Tamaño del Grano

El color del café nos indica el estado del café y su calidad. Dependiendo del origen y proceso puede tener diferentes tonalidades, donde valoramos que el color esté correlacionado con el proceso y el origen. Además de ello, se analiza el olor donde no debe tener ningún olor extraño.

El tamaño no influye directamente en la calidad, pero si es importante que mantenga un tamaño uniforme para un tueste homogéneo.

2. Actividad Agua (Aw)

La humedad del café debe estar entre 10% y 12% para evitar problemas de tueste; por un grano demasiado seco, o como la aparición de moho y hongos por exceso de humedad.

Aw, es la cantidad de agua libre en el grano de café verde, debe ser inferior a 0.70 y garantizar que se mantiene por debajo de ese nivel por tiempo. Nos aporta una visión más profunda para el estado óptimo de la calidad del grano de café verde. 

3. Defectos

Se analiza una muestra de 350gr de café verde, donde no se permite ningún defecto primario, y hasta un máximo de 5 defectos secundarios.

Los defectos primarios son: grano negro, grano agrio, cereza seca, daño por hongos, materia extraña y broca severa. Y, los defectos secundarios: grano negro parcial, grano agrio parcial, pergamino, flotador, inmaduro, averanado, concha, grano partido, cascarilla y broca leve.

4. La Cata

Una vez analizado el café verde se procede al análisis sensorial del café; la cata.

Se tuesta 150 gr de café entre 8 – 12 minutos, y se cata entre 8h a 24h después de su tueste.

Durante la cata se analiza la calidad de distintos atributos como; la fragancia, el aroma, el sabor, el postgusto, la acidez, el cuerpo, el balance, uniformidad, limpieza, dulzor y percepción general de la taza.

Con estos cuatro pasos determinamos la calidad de todos nuestros cafés como parte de la cadena de valor, asegurándonos la calidad hasta la taza.

* Fuente: Specialty Coffee Association. Café Arábica: Guía de defectos del café verde.

Todas las imágenes propias.

El té en Turquía: tradición y cultura

En Turquía, el té forma parte de la cultura del país, de sus hábitos más arraigados; en Estambul, está ligado a la imagen de la ciudad.

El té en Turquía: tradición y cultura

En Turquía, punto de encuentro entre Europa y Asia, los contrastes son comunes: lo exótico y moderno se dan la mano, y la tradición y la vanguardia coexisten. Quizás por eso, su bebida más emblemática, el té turco, ha sabido resistir el paso de los años y reinventarse como bebida tradicional que se erige, hoy en día, en emblema cultural y uno de los símbolos de la maravillosa Estambul. El té forma parte de la cultura del país, de sus hábitos más arraigados; en Estambul, está ligado a la imagen de la ciudad. Y es que, de entre todos los tés que podemos encontrar, el de Turquía bien merece una tarde frente al Cuerno de Oro.

  1. Imágenes para el recuerdo con el té como protagonista
  2. El origen del té turco
  3. Forma de preparar el té en Turquía

1. Imágenes para el recuerdo con el té como protagonista

El uso de las redes sociales, entre ellas Instagram, han perpetuado imágenes icónicas que se apuntalan en el ideario colectivo. Las de la Mezquita Azul, el Bósforo o el Cuerno de Oro presididas en primer plano por un bonito vaso de cristal, en forma de tulipán y sobre un plato de porcelana o metal, con un té turco de rojo intenso aún por saborear o a medio tomar forman parte ya de nuestra memoria.

Y es que, podríamos decir que el té, en Turquía en general y en Estambul en particular, forma parte de su basto patrimonio cultural.

Quien pasea por las animadas calles de las grandes ciudades turcas o pueblos por vez primera, sabe que terminará una agotadora y emocionante jornada presa de esta maravillosa bebida, con la cual, el atardecer se ve de otra manera.

2. El origen del té turco

El té (denominado çay, en turco), es sinónimo de hospitalidad y de encuentros animados y distendidos en torno a la mesa. Siempre ha sido así. A diferencia del té chino, por ejemplo, su consumo no viene de lejos ni cuenta con una tradición ancestral de origen terapéutico, todo lo contrario, es bastante actual.

El té comenzó a consumirse en Turquía a principios del siglo pasado y por un motivo muy prosaico, por así decirlo: la escasez de café por entonces. Hoy en día, ha desbancado a este segundo como bebida nacional.

La variedad más extendida es el té negro cultivado en el propio país. Concretamente en la costa este del Mar Negro, provincia de Rize, donde el clima es húmedo.

En esta zona de Turquía, el té se recolecta a mano, de forma cuidadosa y tradicional en maravillosos en elevadas cumbres y extensos campos de té negro a orillas del mar. Sin duda, una experiencia visual y sensorial digna de experimentar. 

De hecho, en Rize, rodeada por cultivos verdes, los habitantes dedican los jardines de sus propias casas a la planta del té.

El sabor del té turco es fuerte, muy consistente, y peculiar, aunque se puede diluir. Y en el país lo toman muy caliente y bien azucarado, con uno o dos terrones.

Hoy en día, Turquía es responsable de más del 6 % de la producción total mundial de té y lidera el ranking mundial en consumo per cápita (2,1 kg por persona).

3. Forma de preparar el té en Turquía

El té en Turquía precisa de un accesorio especial y singular del país para su preparación. Se trata de la tetera tradicional turca, una especie de tetera doble con dos alturas gracias a la cual puede obtenerse un té más o menos fuerte y evitar que se queme.

El proceso es el siguiente:

Hay que llenar la parte inferior de la tetera de agua. En la superior, depositamos las hojas de té. Después, se pone a calentar la tetera al fuego. Tenemos que esperar a que el agua rompa a hervir y, entonces, verter el agua en la parte superior, es decir, pasarla de la tetera de abajo a la de arriba, donde se encuentra el té.

La parte de abajo se llena de nuevo de agua y se pone otra vez al fuego, cuando vuelva a hervir, será la hora de servir en el vaso. Hacerlo tiene un miga, pues ha de echarse un tercio aproximadamente de la mezcla que permanece en la parte superior de la tetera por dos del agua hirviendo que alberga la de abajo. Para suavizar, se vierte más agua que té infusionado, obteniendo así un denominado té ligero, en vez de oscuro.

Para que las hojas de té no pasen al vaso, estas teteras incorporan en la parte superior un pequeño filtro.

Si no se dispone de una tetera tradicional o çaydanlık para preparar la bebida, puede seguirse este mismo proceso con dos teteras al uso.

Hay que señalar que el té turco tradicional y preferido por los habitantes y oriundos del país es el té negro que plantan y recolectan en sus tierras, sin embargo, en los últimos años se ha popularizado el denominado té de frutas como, por ejemplo, el de manzana, el de granada o el de limón, que se comercializa, normalmente, en polvo para ser diluido directamente en agua o en trozos de fruta secos y sueltos para llevar a ebullición.

Los amantes del té turco se detractan a menudo de estas últimas variedades, las cuales, aseguran, constituyen un reclamo para los turistas, a pesar de no ser consumidas por los turcos.  

Sea como sea, merece la pena tomar una taza de esta infusión tan peculiar, eso sí, siempre y cuando hayamos degustado un verdadero té turco tradicional, puro y repleto de ese aroma y sabor tan inconfundible.

En Cafés Foronda nos declaramos unos auténticos amantes del té en todas sus versiones y acepciones siempre y cuando sean de calidad, puros y guarden esa mágica relación con sus países de origen. Por eso, desde nuestra web, te ofrecemos la oportunidad de comprar el té adecuado para la ocasión idónea.

¿Quieres contactar con Cafés Foronda? Puedes hacerlo a través del 945 136 964 o del correo electrónico info@cafesforonda.com. Te atenderemos encantados.

Té blanco: propiedades

Se trata del té más puro y beneficioso de todos. Contribuye al equilibrio del organismo y combate afecciones como la caries o la halitosis.

Té blanco: propiedades

De entre toda la gamas de tés e infusiones que comercializamos, el White Peony, elaborado a base de té blanco Pai Mu Tan, es el menos procesado, cualidad que le otorga una excepcional pureza, la ausencia total de alérgenos y una menor cantidad de cafeína natural.

  1. ¿De dónde procede el té blanco?
  2. Té blanco en el paladar
  3. Los beneficios para la salud del té blanco
  4. Cómo tomar una taza de té blanco
  5. Dónde comprar té blanco

1. ¿De dónde procede el té blanco?

La diferencia del té blanco respecto al té verde, el té negro o el té rojo no estriba en su procedencia, sino en el proceso de recolección y elaboración.

Y es que, el té blanco se obtiene de los brotes y hojas jóvenes, pequeñas y tiernas de la Camellia Sinensis, es decir, de la planta del té, que se cosechan con sumo cuidado.

El modo de recolección juega un papel fundamental en este tipo de té, pues se debe evitar que el brote o la hoja tierna se lastime, su preservación es esencial.

Tras la recogida, brotes y hojas deben marchitarse mediante un proceso totalmente natural, por sí solas, antes de proceder a la fase de secado. Esta última consta de dos etapas: secado al sol: puede tardar uno o dos días de media aproximadamente; secado en interior: entre tres y cuatro días.

A lo largo del secado, brotes y hojas adquieren un color plateado, de ahí que al te blanco se le denomine también silvery tip pekoe (yemas de plata).

Durante todo este tiempo, la manipulación por parte del equipo de trabajo es escrupulosa y delicada, pues el deterioro de las hojas o brotes podría dar lugar a un proceso de oxidación que dé al traste con el tipo de té que perseguimos, muy suave, fruto de una oxidación muy leve y natural.

Quizás por el tratamiento exquisito que requiere el té blanco, dicha bebida se ha considerado tradicionalmente la más excepcional (y de mayor calidad) de entre todos los tipos de té e infusiones.

Su forma de cultivo y tratamiento, aún hoy enteramente tradicional, siguen haciendo de este té una variedad exclusiva cuyo precio en el mercado suele superar a la de otro tipo de tés.

 Pero ¿cuál es el resultado de esta excepcionalidad en el paladar? Te lo contamos a continuación.

2. Té blanco en el paladar

El resultado de todo este minucioso proceso es un té delicado, suave y muy ligero, y excepcionalmente aromático.

Sus matices afrutados y frescos lo convierten en una bebida ideal para las épocas más cálidas, en especial la variedad de té blanco White Peony o Pai Mu Tan, dulce y un tanto más intensa que otras de té blanco gracias a que ha sido producida a partir de dos hojas y un brote.

El color del té blanco en vaso o taza es de un dorado pálido inconfundible.

3. Los beneficios para la salud del té blanco

De nuevo, las grandes propiedades del té blanco para el organismo se desprenden directamente de ese minucioso proceso de recolección y de secado natural.

Al tratarse de un tipo de té mínimamente oxidado procura más cantidad de antioxidantes o polifenoles a nuestro cuerpo, lo que convierte el té blanco en el más saludable de todos los tés e infusiones del mercado.

Así, el té blanco actúa eficazmente contra los radicales libres, combatiendo o haciéndonos fuertes contra enfermedades crónicas inflamatorias, cardiovasculares, hipertensión, colesterol o relacionadas con una deficiente circulación de la sangre, pues mejora la respuesta de los vasos sanguíneos.

Dicen los expertos en tés que el blanco es además anticancerígeno y previene de enfermedades neurodegenerativas.

También ayuda a mantener a raya otras dolencias leves pero muy molestas, como las cataratas, la halitosis o la caries gracias a su poder antibacteriano y antinflamatorio.

Desde el punto de vista estético, el té blanco se ha convertido en el aliado perfecto de quienes siguen dietas de adelgazamiento o planes antiaging, pues contribuye a la dispersión y eliminación de la grasa corporal, además de ser desintoxicante y evitar el envejecimiento celular, es decir, la deshidratación de la piel o la aparición de arrugas. 

4. Cómo tomar una taza de té blanco

El té blanco es fácil de preparar, pues no precisa de altísimas temperaturas para poder disfrutar de todo su aroma, sabor y propiedades.

La proporción suele ser de 2 cucharaditas de té por cada taza o vaso de agua. Si el té se presenta en bolsitas individuales, bastará con una de ellas. Aunque siempre es recomendable seguir las instrucciones de la distribuidora al respecto.

A continuación, basta con que infusionemos a 70 o 80 ºC y dejemos reposar de 4 a 7 minutos, mejor si es en un recipiente con tapa.

Puesto que se trata de un té que no amarga, podemos dejarlo infusionar más tiempo del debido si lo deseamos.

A la hora de consumirlo, podemos optar por la opción caliente o en frío. Sin embargo, debido a su excepcionalidad, recomendamos que se tome solo, sin azúcar, limón u otros aditivos, incluida la leche, para apreciar así sus excepcionales matices.

5. Dónde comprar té blanco

El té blanco procede de China, concretamente de la provincia de Fujian, donde se cultiva el 90 % de la producción mundial, y su comercialización es internacional, de ahí que podamos encontrar té blanco en cualquier ciudad, por ejemplo, de España.

Eso sí, debido a su singularidad, quizás no sea fácil adquirirlo en una gran superficie al uso, pues su consumo es menos habitual que el de té rojo, negro o verde, en parte a que su precio es mayor, pero también porque en nuestro país no estamos tan acostumbrados a esta bebida asiática.

Por ese motivo, quizás debamos dirigirnos a un comercio especializado en tés, cafés e infusiones, sobre todo si buscamos un té blanco puro de calidad constatada.

Si prefieres adquirir tu té blanco desde casa, puedes hacerlo de manera online. En la página web de Cafés Foronda te damos esta opción y todo tipo de facilitadas. Si tienes alguna consulta al respecto, puedes planteárnosla en el teléfono 945 136 964 o a través del correo electrónico info@cafesforonda.com. Te atenderemos encantados.

Café torrefacto. ¿Qué es?

Todos oímos hablar del café torrefacto, pero ¿sabemos exactamente qué es? ¿En qué medida condiciona nuestra compra de café? Te damos algunas respuestas

Café torrefacto. ¿Qué es?

Todos hemos oído hablar alguna vez del café torrefacto, pero ¿sabemos exactamente a qué se refiere? Y más importante aún, ¿en qué medida condiciona, o debe hacerlo, nuestra compra de café? Desde Cafés Foronda, te damos algunas respuestas a estas incógnitas cotidianas.

  1. Definición de café torrefacto
  2. Desventajas del tueste con azúcar
  3. La apuesta popular por el café torrefacto
  4. Café torrefacto: ¿días contados?
  5. Café torrefacto y propiedades nutricionales

1. Definición de café torrefacto

El denominado café torrefacto es ese café fruto de un método de tueste que, durante el propio proceso, añade a los granos de café otro ingrediente: el azúcar. Podríamos decir entonces que el café torrefacto es aquel que incluye azúcar en el proceso de tueste.

Este proceso era empleado antiguamente en Cuba para preservar los granos de café durante más tiempo, sin embargo, contempla algunas desventajas y muchos detractores. Te contamos por qué.

2. Desventajas del tueste con azúcar

Uno de los grandes hándicap que encontramos es que, normalmente, los cafés torrefactos suelen ser de calidad inferior al café de tueste natural, aquellos que en el supermercado encontramos con la etiqueta natural.

Estos últimos abrazan la variante arábica, seguramente la mejor del mundo, mientras que el café torrefacto suele llevarse a cabo con la denominada robusta, un café fuerte, amargo, poco aromático, propio del centro de África.

De hecho, mientras la primera puede tomarse sin azúcar o leche, pues su aroma y sabor suave invita a ello, la segunda es difícilmente digerible sin estos aditivos.

Otra desventaja es que el propio proceso de tueste confiere un plus de amargor al café, que resulta muy fuerte, e incluso con sabor a quemado.

3. La apuesta popular por el café torrefacto

¿Por qué entonces se ha popularizado su uso durante tanto tiempo en nuestro país? En primer lugar, porque el café torrefacto resulta más barato, ya que se consigue mayor cantidad de café con menos granos, y este ahorro de costes se traduce en el precio final al que hace frente la ciudadanía a la hora de comprarlo. En segundo lugar, porque existe una falsa creencia de que tiene más cafeína, vamos, que espabila más.

Afortunadamente, esto está cambiando. La masa de consumidores y consumidoras, cada vez mejor informados, apuesta cada vez más por un café natural o cafés mezcla cuya proporción de café torrefacto no supera el 30 % del total.

De hecho, en el mundo de la restauración, se asienta la creencia de que un café tan amargo que parezca quemado suele ser sinónimo de baja calidad, no andan muy desencaminados, de ahí que su comercialización suela ser inferior.

Y es que, el buen café es aquel que nos permite apreciar matices como las notas a chocolate, a cítricos o a frutos secos.

Claro está que el café natural no tiene por qué ser sinónimo de buen café. El modo y lugar de cultivo, el lavado, la calidad del grano, su tratamiento y tipo de tueste (medio, suave, oscuro…), las fases de empaquetado y distribución… Todo influye a la hora de conseguir un café excepcional.

4. Café torrefacto: ¿días contados?

Muchos expertos se preguntan si el café torrefacto no tiene los días contados. En muchos países así es, en España, aún se comercializa y consume, ya sea torrefacto 100 % o mezcla con altas dosis de torrefacto.

Quienes abogan por su desaparición esgrimen argumentos aplastantes, como que el café torrefacto es menos digestivo, que incluye hasta un 15 % de azúcar y que, además, hemos de añadir más azúcar para poder soportar su amargor.

Lo cierto es que el actual envasado del café no hace necesario recurrir al azúcar para su preservación, así que, ¿por qué mantenerlo? El precio se erige como único condicionante, sobre todo en aquellos países grandes consumidores de café donde la renta per cápita no es elevada.

Actualmente, los proveedores de café mezcla están obligados a señalar en el envase de forma clara y sencilla la proporción de café natural y café torrefacto que incluye la mezcla. También si se trata de extracto de café, extracto de café soluble, café instantáneo…, ingredientes en el caso de café de tueste torrefacto o mezcla así como otros nutrientes o aditivos incorporados al café.

5. Café torrefacto y propiedades nutricionales

Dicen los expertos en nutrición que poco se diferencian al respecto el café torrefacto y el café natural, de ahí que, como consumidores y consumidoras, primemos la calidad del café y sus propiedades (denominadas organolépticas) como aroma, acidez, etc.

De hecho, si nos atenemos a la materia seca, la humedad, las cenizas y los sólidos solubles, las proporciones son muy similares en ambos cafés.

También la cantidad de nutrientes es similar, como el potasio, el magnesio, la vitamina B3 y las sustancias polifenólicas o antioxidantes.

Así pues, lo ideal es decantarse por un producto de calidad, obtenido de manera respetuosa con el medioambiente y la sociedad, que nos invite a degustarlo sin aditivos, sobre todo calóricos o azucarados, y que nos ofrezca una sensación de bienestar.

¿Quieres adquirir un café así? Encuéntralo en Cafés Foronda, en el teléfono 945 136 964, en info@cafesforonda.com o en nuestra tienda online.

La ceremonia del té en China

En el país asiático, el té está íntimamente ligado a la tradición y cultura ancestrales. La ceremonia del té representa un auténtico ritual.

Tea ceremony at sunset

La ceremonia del té en China

En el país asiático, el té está íntimamente ligado a la tradición y cultura ancestrales. La ceremonia que se desarrolla en torno a esta bebida representa un auténtico ritual. No es el único lugar donde esto ocurre, también en Japón o Marruecos encontramos esa relación mística entre el té y una forma de entender el bienestar físico, mental y espiritual, de sentarse en torno a la mesa y de compartir.  ¿Quieres saber más sobre la ceremonia del té en China? Después de leernos, estarás deseando comprar té y simular lo que se considera todo un espectáculo.

  1. Orígenes de la ceremonia del té en China: dinastía Ming
  2. La importancia de las tres teteras: la estética visual
  3. El té para la ceremonia: tipos y variedades

1. Orígenes de la ceremonia del té en China: dinastía Ming

Fue la dinastía Ming, la penúltima de China, vigente entre los años 1368 y 1644, la que instauró esta forma de preparar el té, en infusión, ni hervido ni batido.

Aunque sus aplicaciones medicinales ya se practicaban desde mucho antes, existían ya las casas de té y el consumo se había popularizado, no fue hasta entonces, con los Ming, cuando la bebida experimentó tal demanda que obligó a tomar ciertas medidas al respecto. Estas últimas cambiarían por siempre la forma de producir, distribuir y consumir té en el país. Dicha dinastía sentaría las bases de un sistema que se ha perpetuado hasta nuestros días.

Como decimos, la producción y consumo de té viene de lejos en China. De hecho, ya el poeta Lu Yu (723-804 D.C.) escribió sobre esta bebida, su naturaleza y modo de preparación. Pero fue entre los siglos XIV y XVII D.C. cuando se dieron dos hechos decisivos que revolucionaría el mundo del té para siempre: la comercialización del té en hoja y a granel para su posterior infusión (anteriormente se hacía en polvo y se batía con el agua al igual que hacemos hoy con el té Matcha), y la diversificación de cultivos de tipos de té.

Con la nueva forma de preparación de la bebida aparecieron los utensilios necesarios para ello, que pronto se convirtieron en objetos indispensables de cualquier hogar, como la tetera.

2. La importancia de las tres teteras:
la estética visual

En la ceremonia china del té se emplean nada más y nada menos que tres teteras para su elaboración. Una sirve para calentar el agua hasta el punto óptimo de cocción, a unos 80 grados centígrados; otra parta verter las hojas de té e infusionarlo (durante menos de un minuto), y la última, para servirlo.

El arte de preparar el té se denomina Cha Dao. El té se deja infusionar menos de un minuto y se sirve en cuencos pequeños, colocándolos en círculo para servir todos a la vez. Se llenan los cuencos hasta la mitad porque, según la tradición china, el resto del cuenco se llena de amor y de amistad. Luego se pasan los cuencos uno a uno a los asistentes y se les invita a oler el té.

La estética de estos juegos de té (compuestos a menudo por una bandeja, los palillos o cuchara de babú para asir el té, los cuencos, los platos que los acompañan y las teteras de barro) es muy importante, de hecho, se cuida con esmero, pues contribuyen al juego de color y simbología que ha de imperar en la ceremonia.

En China, como en Marruecos, el té se degusta muy caliente y en recipientes pequeños, por eso, al igual que en el país africano, el té se toma sosteniendo la taza (que no tiene asas) con los dedos. En el caso de China, el dedo índice y el pulgar sostienen la taza por el contorno, mientras el dedo corazón se sitúa en la base.

A la hora de verter el té es importante que no apuremos la taza, pues es tradición llenarla solo hasta la mitad, pues la otra mitad irá repleta de buenos sentimientos.

También es de cortesía servir primero a las personas de mayor edad. Estas sorberán lentamente el té antes que nadie, no antes sin oler delicadamente su fragancia, y si les gusta, darán tres toques suaves en la mesa con el dedo. Al finalizar, disfrutarán de la fragancia del té en el cuenco vacío.

Cierto es que la extensa China ofrece variedades al respecto, los rituales sufren pequeñas modificaciones en función de la región en la que nos encontremos, adquiriendo particularidades de la zona. Sin embargo, todas ellas coinciden en algo: el respeto hacia el té y su preparación como vector de sentimientos fuertemente arraigados y de espiritualidad.

3. El té para la ceremonia:
tipos y variedades

Existen muchos tipos de té en China, así como infinidad de variedades, sin embargo, podemos simplificar la cuestión aludiendo a las seis grandes tipologías que se consumen hoy en día y que son empleadas en la ceremonia del té.

  • El té verde chino, quizás el de mayor tradición y consumo en el país asiático. Su sabor puede llegar a ser fuerte e incluso amargo, dependiendo de la variedad que escojamos y del tiempo que invirtamos en infusionar sus hojas.
  • El té blanco, un auténtico deleite para los sentidos por su suavidad y matices florales y frutales. Es un té que se cultiva en la zona de Fujian casi de forma exclusiva, muy apreciado por sus propiedades y mayor contenido de antioxidantes que cualquier otra variedad. Se trata de un té de precio superior por su calidad excepcional y minucioso proceso de recolección y obtención.
  • El té negro chino, de sabor intenso debido a su largo e intenso proceso de oxidación, que se lleva a cabo de forma completa. Se trata de un té de sabor intenso y alto poder energizante.
  • El té rojo chino o pu-erh también destaca por su oxidación. Se trata de un té fuerte, de sabor incluso terroso, que, sobre todo en occidente, solemos mezclar con leche para su consumo. Mientras China exporta grandes cantidades de este té, en el país su consumo es reducido.

Ahora que ya conoces las claves para preparar una ceremonia del té en tu propio salón, tan solo te hace falta adquirir los accesorios adecuados, comenzando por el ingrediente principal. Puedes comprar el té adecuado en nuestra página web.

¿Quieres contactar con Cafés Foronda? Puedes hacerlo a través del 945 136 964 o del correo electrónico info@cafesforonda.com. Te atenderemos encantados.

¿Cuál es el mejor café para una cafetera automática?

Si no sabes qué criterio seguir para elegir correctamente café para cafetera automática, has llegado al lugar adecuado. Apunta aquello que debes tener en cuenta.

¿Cuál es el mejor café para una cafetera automática?

Elegir y comprar el mejor café no siempre es sencillo. Además de la calidad existen otros factores a tener en cuenta. El gusto personal en cuanto a sabor y aroma o la necesidad de tomar solo café descafeinado son dos ejemplos. Otro decisivo es el tipo de máquina que vamos a emplear para preparar ese café. Si hemos adquirido o vamos a comprar una cafetera eléctrica, tendremos que apostar por un café para cafetera automática.

Pero ¿cómo hacerlo?, ¿cómo elegir correctamente un café para tu nueva cafetera eléctrica? Te damos algunas pistas.

Recuerda, el mejor café será aquel que, siendo de calidad, cumpla con tus expectativas al primer sorbo. Y en ese sentido, tu cafetera tiene mucho que aportar.

  1. ¿Qué es una cafetera automática?
    • Ventajas frente a las cafeteras manuales.
    • Contras de las cafeteras de cápsulas.
  2. ¿Por qué variedad debes apostar?
  3. Café en grano vs. café molido
  4. ¿Y si tomas el café con leche?

1. ¿Qué es una cafetera automática?

Las cafeteras automáticas o eléctricas han revolucionado la forma de tomar café en casa, sobre todo para los amantes de esta bebida, imprescindible en multitud de hogares a primera hora de la mañana y/o media tarde.

De tipo espresso, más comunes en locales de restauración, o cafeteras automáticas por goteo, líderes de las cocinas españolas por sus prestaciones, tamaño compacto y relación calidad-precio, ambas logran un café limpio, con todo su aroma y sabor intacto, que puede tomarse al instante solo o acompañado.

Una de las ventajas que presentan las cafeteras automáticas por goteo frente a las espresso (y que decanta su consumo en los hogares) es que pueden hacer más de dos cafés a la vez, pues cuentan con un gran recipiente capaz de recoger incluso más de un litro.

a. Ventajas frente a las cafeteras manuales

Otra de las grandes excelencias de las cafeteras automáticas es que son enormemente cómodas frente a modelos manuales como las cafeteras italianas o las de émbolo.

Estas últimas son perfectas para usos ocasionales, pero no para quienes toman café a diario. ¿Por qué? El café que obtenemos con ellas es más amargo, fuerte y, en el caso de las de émbolo, puede contener sedimentos. Sin embargo, lo más importante es que hay que estar muy atento para evitar que el agua se caliente demasiado o se derrame el café. ¡Y mucho cuidado con quemarte al asirlas o verter el agua!

Con una cafetera automática solo tendrás que apretar el botón y listo, pues se detiene por sí sola. Tu café se prepara mientras llevas a cabo otras tareas, de manera autónoma y sin complicaciones.

b. Contras de las cafeteras de cápsulas

Quizás os estéis preguntando ¿y qué hay de las cafeteras de cápsulas? También son automáticas, exacto, sin embargo, poco tienen que ver con las cafeteras convencionales que entendemos como tal.

En estas, el sistema inyecta agua caliente a presión en un paquete compactado de café preconfeccionado muy molido, haciendo que la bebida caiga directamente en la taza. Todo rápido y limpio.

Sin embargo, el sabor y aroma del café poco o nada tiene que ver con el que se emplea en una cafetera automática espresso o por goteo, en gran parte debido a ese proceso fulminante de preparado. De hecho, los amantes o puristas del buen café prefieren los clásicos formatos de café en grano molido por su aroma y cuerpo.

Pero, sobre todo, un hándicap de las cápsulas de café es que resulta una solución más cara, voluminosa y representa un verdadero problema medioambiental, pues genera más residuos (de plástico y aluminio) procedente de las monodosis, que no son reutilizables.

Y para más inri, dependiendo de la marca de cafetera que hayas adquirido, sólo podrás consumir (en la mayoría de los casos) un tipo de café, el que te ofrezca el modelo de cápsulas admitido por la cafetera en cuestión.

2. ¿Por qué variedad debes apostar?

El café que logramos con una cafetera automática es suave y muy aromático, como hemos dicho, no tan intenso como aquel que proporcionan las cafeteras manuales. Por esta razón, comprar café natural de variedad arábica siempre resulta una opción idónea, incluso en su versión descafeinada. De hecho, la arábica está considerada una de las mejores, sino la mejor, variedades de café del mundo. Destacan su aroma, su gusto equilibrado y el punto justo de cafeína.

Sin embargo, como hemos señalado, en la pureza del café y el gusto del consumidor o consumidora reside el éxito, así que nuestro consejo es que apuestes por una marca de café de calidad y descubras sus variantes hasta dar con la que mejor encaje contigo.

3. Café en grano vs. café molido

Puedes emplear café molido o café en grano en tu cafetera automática. Si optas por esta última opción, lo mejor será obtener un molido medio o fino.

Algunas cafeteras eléctricas cuentan con un molinillo integrado capaz de obtener el grosor óptimo del grano fresco de manera automática también, incrementando su intensidad.

En cuanto a si el café debe ser natural o mezcla, lo más aconsejable es apostar por un café 100 % o mezcla donde la proporción de torrefacto no supere el 30 % para poder apreciar todos los matices del café. De hecho, este tipo de fórmulas brindan un café de gusto suave y aromatizado que incluso nos permite prescindir de la leche o el azúcar. ¡Y que conste que no por ser más suave, este tipo de café espabila menos! El nivel de amargor no tiene nada que ver con el porcentaje de cafeína. Un café quemado no es sinónimo de café fuerte en ese sentido.

Por otra parte, nosotros siempre os invitamos, si de verdad os gusta el café, a probar cafés especiales, artesanos, de sabor distintivo y peculiar, con los que descubrir otras dimensiones del café.

4. ¿Y si tomas el café con leche?

Quizás quienes elaboren el café en una cafetera automática y después le añadan leche necesiten un café con más cuerpo y sabor intenso, de lo contrario, la leche (aunque dependerá en gran medida del tipo que mezclemos) ocultará por completo el sabor del café.

Esto no quiere decir que debamos apostar por una variedad torrefacta, el café natural o mezcla con buena proporción de tueste natural bastará siempre y cuando sea de calidad, de reciente producción, es decir, fresco, de tueste medio y mejor si es 100 % arábica.

Ahora que ya sabes qué tipo de café escoger para tu cafetera automática, ¿quieres adquirir una variedad realmente excepcional? Prueba nuestros Cafés Foronda y comienza a disfrutar. Encuéntranos en el teléfono 945 136 964, en info@cafesforonda.com o adquiere tu café para cafetera automática en nuestra tienda online.

Para qué sirve el té verde con jengibre y limón

Acompañar el té verde con jengibre y limón incrementa los poderosos beneficios de esta magnífica bebida. Un lujo para los sentidos y nuestro organismo.

Para qué sirve el té verde con jengibre y limón

Cada vez son más las personas que toman el té verde acompañado con jengibre y limón. La razón principal es que estos dos últimos alimentos incrementan los poderosos beneficios sobre el organismo de esta bebida, ya de por sí saludable, y que representa un lujo para nuestros sentidos.

  1. El té verde, la variedad más popular
  2. Beneficios del té verde en la salud
  3. Las aportaciones del limón y el jengibre
  4. Modo de preparación

1. El té verde, la variedad más popular

El té verde, propio de países orientales como la India o China, es sin duda el tipo de té más popular y de consumo mayoritario en el mundo.

Tradicionalmente ha sido ligado a la idea de bienestar y purificación del cuerpo, una concepción arraigada en la medicina tradicional que, sin embargo, no va desencaminada, pues sus nutrientes y antioxidantes (mayores que en otros tipos de té, como el negro) son efectivamente beneficiosos para nuestro organismo.

2. Beneficios del té verde en la salud

Al igual que sucede con otros tipos de té o infusiones, el verde es una bebida enormemente digestiva, pues no presenta carbohidratos o grasas, es rica en vitaminas y minerales como el flúor, cobre, cinc y el manganeso, y es un poderoso antioxidante gracias a la cantidad de polifenoles que alberga.

Respecto a estos últimos, la calidad del té influye, como en todo alimento, de ahí que recomendemos siempre acudir a marcas acreditadas y que comercialicen y distribuyan té de gran calidad.

Dichas cualidades juegan un papel fundamental a la hora de hacer frente a posibles enfermedades inflamatorias y al desarrollo de enfermedades como el alzhéimer o el parkinson, problemas cardiovasculares. También se le atribuyen propiedades antibacterianas.

Incluso puede reducir el riesgo de padecer algunos tipos de cáncer, una vía que exploran diversos estudios científicos e investigadores en la actualidad.

Salud y estética, porque el té verde tiene mucho que aportar en este sentido. Quienes siguen dietas adelgazantes o tratamientos para la piel contra los signos de la edad han hecho del té verde su abanderado, pues combate el envejecimiento y favorecen la dispersión y eliminación de grasas.

Otro beneficio importante es que se trata de una bebida estimulante pero no en exceso, es decir, que dista mucho del aporte de otros tipos de té, como el negro, por supuesto del café y, claro está, de otro tipo de bebidas azucaradas.

3. Las aportaciones del limón y el jengibre

¿Por qué es tan recomendable añadir limón y jengibre a nuestro té verde? Muy sencillo, no solo porque estaremos obteniendo un té con un sabor muy especial, sino porque estaremos incrementando las propiedades saludables del primero gracias a la incorporación de dos alimentos ricos en nutrientes y con importantes ventajas para nuestro organismo.

En primer lugar, el limón es fuente de minerales (cobre, magnesio, manganeso, potasio…) y vitamina C, ideal para mantener la piel sana y, como bien sabes, nuestros huesos. El jengibre, por su parte, es un tubérculo asociado a remedios tradicionales ancestrales y está íntimamente ligado a la atenuación de náuseas y vómitos, sobre todo durante el embarazo. Su particular sabor picante añade al té verde una nota dulce y muy fresca que favorece la acidez del limón.

Cierto es que el jengibre no tiene un uso ni muy extendido ni común en nuestro país, sin embargo, no ocurre lo mismo en los países asiáticos, donde es un ingrediente básico de la cultura culinaria.

Entre las propiedades terapéuticas del jengibre encontramos su poder diurético, antinflamatorio, de mejora de la circulación sanguínea, de ayuda en problemas gastrointestinales y para la prevención de gripes y resfriados, pues refuerza el sistema inmunitario.

Cierto es que el jengibre no está indicado en quienes padecen diabetes o presentan afecciones cardíacas o hepáticas, de ahí que la conveniencia de su consumo deba ser consultada al médico de cabecera antes de comenzar la ingesta.

4. Modo de preparación

El modo de preparación del té verde con jengibre y limón es muy sencillo.

Coloca la bolsita de té verde en el fondo de la taza. Si este es a granel, puedes introducirlo en un filtro: bola infusoria, colador metálico… Vierte agua caliente (no hirviendo, unos 80 ºC) sobre el té verde directamente en tu taza o vaso y añade de forma inmediata una rodaja de limón y otra del tubérculo. Infusiona durante 2 minutos, retira el té verde, el limón y el jengibre, y disfruta de tu bebida caliente.

Si deseas que el sabor del limón y el jengibre prevalezcan más aún, puedes optar por añadir el limón en zumo y el jengibre rallado, eso sí, en una pequeñísima cantidad. También hay quién sustituye el limón por otro cítrico, como el pomelo o incluso como la lima, dependiendo del sabor que estemos buscando en nuestro té verde.

Puedes acompañarla con una cucharada de azúcar o miel.

Ya sabes para qué sirve el té verde con jengibre y limón. Ahora, ¿deseas disfrutar de su sabor y de sus innumerables ventajas? Adquiere tu té verde en nuestra web, encontrarás té verde Cha Zu a granel en pack de 100 gr o el pirámides individuales de 20 unidades.

Si tienes alguna duda al respecto, puedes planteárnosla en el teléfono 945 136 964 o a través del correo electrónico info@cafesforonda.com. Te atenderemos encantados.

En cuanto al jengibre, es posible encontrar la raíz fresca de este tubérculo en comercio especializados, como por ejemplo herbolarios o tiendas de productos ecológicos o alimentación sostenible, aunque, además de al natural, también se comercializa triturada, molida y en infusión. De hecho, estas últimas versiones son las más fáciles de encontrar en las superficies comerciales al uso.

Té frío: cómo prepararlo

Este verano, apúntate al té frío. Olvídate de las bebidas gaseosas para saciar la sed. Apuesta por una solución natural, saludable y refrescante.

Té frío: cómo prepararlo, paso a paso

Este verano, apúntate al té frío. Olvídate de las bebidas gaseosas y azucaradas para saciar la sed, apuesta por una solución natural, saludable y refrescante. ¿Quieres saber cómo prepararlo y dónde comprar té más adecuado para ello? Sigue leyendo y toma nota.

  1. La variedad perfecta para un té helado
  2. Modo de preparación del té frío
    • La versión casera, siempre mejor que la envasada
    • El paso a paso de tu té helado
  3. Broche de oro a tu té frío

1. La variedad perfecta para un té helado

Lo cierto es que puedes preparar tu té helado con prácticamente cualquier variedad. Sin embargo, algunas son más recomendables que otras por sus propiedades específicas, idóneas para degustar a bajas temperaturas, como aquellas muy aromáticas.

Por ejemplo, el té blanco Pai Mu Tan o té blanco White Peony no te defraudará en una calurosa tarde de verano. La suavidad de su sabor y los matices florales y cítricos hacen de este té, el menos procesado de todos los que encontramos en el mercado, la opción perfecta.

Además, su baja proporción de teína te ayudarán a entrar en ese estado de relajación soñado para unas merecidas vacaciones estivales.

Sin embargo, como hemos dicho, el té frío puede elaborarse con otros tipos de té, como por ejemplo el té negro Indian Chay Masala, es decir, té negro ceilán con canela, jengibre, clavo, cardamomo, pimienta rosa y pimienta negra; una explosión de sabor en el paladar con la que sustituir ese imprescindible café de la tarde, más propio de otras épocas del año.

Sea blanco, verde o negro, si dudas, lo mejor será apostar por tu té favorito.

2. Modo de preparación del té frío

La forma de preparar un té frío o helado es muy sencilla, de ahí que te animemos a que lo hagas en casa. No tardarás nada y obtendrás un resultado excepcional.

a. La versión casera, siempre mejor que la envasada

¿Por qué decimos “excepcional”? Porque cualquier té frío hecho en tu cocina será mucho mejor, ni que decir tiene, que la mayoría de ice-tea preconcebidos que se venden en comercios de alimentación.

Estos últimos pecan de exceso de azúcares y muy poco del sabor genuino o del aroma del té puro y de calidad. Sin hablar de los escasos nutrientes del té, tan beneficiosos para la salud, que consiguen llegar a esos preparados tras el proceso de fabricación.

Además, llevar tu té helado contigo a la playa o la piscina no será un inconveniente. Puedes introducirlo en una botella refrigerada o beberlo mientras caminas gracias a esos prácticos vasos de cristal con tapa de rosca y pajita en medio.

b. El paso a paso de tu té helado

Lo primero que debes hacer es preparar la cantidad deseada del té escogido. Recuerda que si se trata de una variedad fuerte de por sí, que tira a cierto amargor, como algunas de té verde, lo mejor será no esperar demasiado a que infusione, con dos minutos bastará.

Después, la cosa es sencilla. Añades el azúcar deseado. Dejas que se enfríe fuera de la nevera y, una vez a temperatura ambiente, lo introduces en el frigorífico. Mejor en un recipiente que puedas tapar, para que nuestro té no absorba olores del resto de alimentos que guardas en tu nevera.

La verdad es que el té frío no tiene más misterio. Con este sencillo proceso ya lo tendrías. Sin embargo, si quieres dar una nota de distinción a tu bebida para hacerla aún más sabrosa y refrescante, puedes añadir ciertos ingredientes muy propicios.

La hierbabuena (añadida durante la cocción), el jengibre (rayado –solo una pizca– o en forma de fina rodaja), el limón o la lima (exprimidos –en la dosis justa­– o en pequeñas porciones), incluso el pomelo o la naranja pueden darle la vuelta a tu té helado.

La canela y la miel también son aditivos naturales muy comunes en los tés helados.

Existe la opción de añadir cubitos de hielo o hielo picado a nuestro té helado una vez servido. En este caso, tendremos que apostar por una infusión con cierto cuerpo y aumentar la dosis de té hasta casi duplicarla, de lo contrario, la mezcla quedará diluida con el agua de los hielos y nuestro té resultará bastante insípido.

Hay quienes apuestan por confeccionar el té frío sin llevar las hojas a infusionar, es decir, sin emplear agua caliente. En este caso, tendremos que dejar el té en agua dentro del frigorífico bastantes horas, quizás toda una mañana si queremos disfrutar de nuestra bebida por la tarde. Te sorprenderá lo distinto del resultado.

3. Broche de oro a tu té frío

Si vas a preparar té frío para invitar a tus amigos y familiares a pasar la tarde en casa, deberías esmerarte con la presentación.

¿Cómo? Existen ciertos alimentos que van fenomenal con el té frío y visualmente quedan de lo más original. Estamos hablando de frutos rojos, una rodaja de piña o unas cuantas uvas blancas de pequeño tamaño. Incorpora una cuchara a los vasos de té para poder disfrutar de los adornos frutales antes del primer sorbo.

¿Te convence, verdad? Pues a qué esperas. Prepara tu té helado con una de nuestras muchas variedades en bolsita o a granel y disfruta de una bebida magnífica para el verano y capaz de aportarte todos los beneficios propios del té.

Y es que, como ya sabes, el té, también el frío, resulta muy beneficioso a nuestro organismo gracias a sus propiedades: la presencia de antioxidantes perfectos para el cuidado de la piel y la prevención de enfermedades degenerativas o problemas cardiovasculares, la mejora de la circulación de la sangre y del funcionamiento del sistema digestivo, la ingesta de vitaminas esenciales como la C, B y D y de minerales (potasio, magnesio, ácido fólico…)… Y todo ello sin tener que recurrir a un aporte extra de calorías o azúcares.

¿Quieres contactar con Cafés Foronda? Puedes hacerlo a través del 945 136 964 o del correo electrónico info@cafesforonda.com. Te atenderemos encantados.

Cómo hacer granizado de café

Granizado de café: bebida refrescante, llena de sabor e ideal para una calurosa tarde de primavera o verano. ¿Quieres saber cómo prepararlo?

Cómo hacer granizado de café,
paso a paso

Granizado de café: bebida refrescante, llena de sabor, que nos transporta inmediatamente a una calurosa tarde de primavera o verano en buena compañía. Pensar en granizado de café es pensar en ocio, en bienestar, en plenitud, en un momento de esparcimiento refrescante y serenidad. En Cafés Foronda te decimos cómo prepararlo de varias formas, a cada cual más atractiva. Porque, como bien sabes, el café también es para el verano.

  1. El café más refrescante, en granizado
  2. La importancia de un buen café
  3. El proceso de elaboración del granizado
  4. Granizado de café y bola de helado: la presentación

1. El café más refrescante, en granizado

No hay nada mejor que un granizado de café para sobrellevar una sobremesa de verano o una tarde primaveral cuando la temperatura comienza a apretar.

En una terraza estival, para llevar y tomar en la playa, en la piscina o en un jardín, para degustar en nuestra terraza, el café más refrescante se presta a todo tipo de situaciones.

Sin embargo, ¿cómo hacer un granizado de café en casa?, ¿cómo prepararlo de forma idónea y disfrutar de esta bebida sin salir del hogar? El proceso es muy sencillo y rápido, y el resultado, espectacular si sabes darle un toque personal. Sigue leyendo.

2. La importancia de un buen café

Si ya es vital adquirir un café de extraordinaria calidad para preparar nuestra taza caliente diaria, en el caso del granizado, este requisito es, si cabe, más importante aún.

Y es que, el sabor del café se magnifica con el granizado, una bebida que, además, solemos reservar para ocasiones esporádicas y especiales. Por eso, has de emplear aquel café que te emocione, ese que tanto te gusta y cuya suavidad y aroma te deje sin habla.

Los cafés de variedad arábica y tueste natural son una gran apuesta para nuestro granizado de café, sobre todo si aportan notas frutales y gran cremosidad a la mezcla, pues la bebida resultará aún más refrescante.

Los cafés torrefactos no suelen dar buenos resultados porque son demasiado amargos al paladar, fuertes y toscos, algo poco apropiado en épocas calurosas, además. Los cafés naturales y suaves son, por el contrario, perfectos, sobre todo porque ayudan al proceso digestivo, ya de por sí duro en estas fechas.

En cuanto a los cafés mezcla, siempre y cuando el porcentaje de café natural prime sobre el torrefacto, también son buena opción, en especial si vamos a añadir bastante condimentos, pues el sabor del café se apreciará sobre todos ellos con mayor intensidad.

Sin embargo, y a pesar de estos pequeños consejos sobre el mejor café para tu granizado, lo que siempre has de tener en cuenta es que el café te debe gustar por encima de sus propiedades, sobre todo si eres una persona amante de esta bebida y muy acostumbrada a variedades y tipologías muy concretas.

Si lo haces, tu granizado de café casero te parecerá infinitamente mejor que cualquier otro que hayas probado en cualquier heladería, cafetería de moda o chiringuito playero.

Ice coffee in a tall glass with cream poured over, ice cubes and beans on a old rustic wooden table. Cold summer drink with tubes on a black background with copy space.

3. El proceso de elaboración del granizado

Todo el mundo puede hacer un granizado de café, bueno, cualquiera con un establecimiento en el que adquirir los ingredientes (que no son muchos), una cafetera, agua y un congelador a mano.

Lo demás es pan comido.

Primer paso: hacer el café, tantas tazas como invitados tengas en tu casa. Y mejor que esté cargado. En este sentido, casi es mejor pecar en exceso.

Segundo paso: dejarlo enfriar a temperatura ambiente y, después, verterlo en un molde amplio y apto para congelar, que tenga tapa para que quede sellado y no incorpore olores indeseados ni se derrame.

Tercer paso: esperar tres horas. Efectivamente, tendrás que adelantarte a tu posible antojo de granizado de café y dejar el café en el congelador mucho antes de tu apetencia.

Cuarto paso: sacar, desmoldar y triturar. Esto último puedes hacerlo con una batidora de mano, de vaso o robot de cocina. Pero cuidado, no te pases con el triturado. El granizado no es un sorbete, los trozos de hielo deben tener cierta magnitud. De hecho, muchos expertos abogan por picar o rascar el hielo con un tenedor.

Por otro lado, hay quién se toma la molestia de volver a congelar la mezcla una hora más y triturar de nuevo al cabo de ese tiempo. Obviamente, la recompensa a tan laboriosa dedicación será gratificante.

Quinto paso: servir y acompañar. En este sentido, la creatividad ha de apoderarse de ti. Adorna la taza con un poco de canela y nata, pon una hojita de menta e incluso añade un chorro de licor y déjate llevar.

Por cierto, si quieres darle un toque especial, puedes añadir al café, antes de congelarlo, azúcar blanco o moreno al gusto (dos o tres cucharadas está bien), e incluso un toque de vainilla.

4. Granizado de café y bola de helado:
la presentación

¿Creías que habíamos acabado? Pues no. ¿Cómo vamos a finalizar esta entrada sin ofrecerte la fórmula mágica para sorprender a tus invitados con un granizado propio de Instagram?

Efectivamente, hay una forma de quedarte con todos a la mesa y es ofrecerles un granizado con bola de helado integrada. Has oído bien.

El de vainilla siempre es apuesta garantizada. Pero si tu atrevimiento no tiene fin, el helado de sorbete de limón, leche merengada o menta y chocolate podrían ser buenos aliados. La bola, en su justa medida, no queremos que se apodere de ese estupendo granizado que acabas de lograr.

Venga va, que estás en racha. Espolvorea unas virutas de chocolate y vierte un chorrito de caramelo líquido…, efectivamente, esto es ya demasiado, pero ¿alguien puede resistirse a tal granizado de café? Tus comensales seguro que no, de hecho, te lo agradecerán infinitamente, pasando de la cuchara a la pajita sin ton ni son.

Lo de la sombrilla para adornar y la galleta caramelizada ya nos parece rizar el rizo, aunque ahí lo dejamos.

¿Quieres comprar el café perfecto para tu granizado? Encuéntralo en Cafés Foronda: en el teléfono 945 136 964, en info@cafesforonda.com o en nuestra tienda online.